La Plaza Mayor de Madrid, un tesoro de todos.
La Plaza Mayor: un tesoro de todos que languidece ante la falta de cuidado
La historia de la conservación del patrimonio en España ha recorrido un
largo camino. Aunque el primer organismo dedicado a ello nació en 1865
— enfocado entonces solo en los bienes de la realeza—, no fue hasta 1940
cuando se creó el Servicio de Defensa del
Patrimonio Artístico Nacional, el predecesor de lo que hoy conocemos
como el Instituto del Patrimonio Cultural de España.
Un hito fundamental llegó el 25 de junio de 1985 con la Ley del Patrimonio Histórico Español.
Gracias a esta norma, dejamos atrás el antiguo término de "monumento
histórico-artístico" para adoptar una figura de protección mucho más
moderna y ambiciosa:
el Bien de Interés Cultural (BIC).
Nuestra Plaza Mayor: un monumento bajo amenaza
Nuestra querida Plaza Mayor de Madrid goza del máximo nivel de
protección, al estar declarada BIC con la categoría de Monumento
Histórico-Artístico nacional desde febrero de 1985. Por ley, esto
implica
prohibiciones muy estrictas en cuanto al uso de publicidad, con el fin de proteger tanto su estructura física como su belleza visual.
Lamentablemente, la realidad que vemos cada día es muy distinta. Entre
las prácticas que están prohibidas, pero que vemos constantemente, se
encuentran:
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Impacto en fachadas: Rótulos, carteles, antenas o equipos de climatización a la vista.
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Daños estructurales: Anclajes de cables o soportes clavados directamente en el granito.
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Obstáculos en el espacio público: Pantallas LED, mupis, "burros" con mercancía y caballetes que invaden los soportales y el paso de los peatones.
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Contaminación visual y sonora: Vinilos en escaparates, reparto de folletos e incluso publicidad sonora.
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Uso indebido del monumento: Utilizar los muros históricos como estanterías para exponer productos.
Una denuncia necesaria
Desde VPMMAD, los vecinos y residentes llevamos tiempo alzando la voz. El panorama actual es, sinceramente, desolador: calculamos que el
98% de los nuevos locales incumple la normativa. En los últimos
cuatro años, hemos documentado perforaciones e instalaciones eléctricas
sin supervisión que han causado daños irreversibles en la piedra ante la
pasividad de las autoridades.
En nuestro afán por conservar y transmitir este legado, hemos elaborado un informe detallado con
105 infracciones detectadas solo durante el año 2025. Es doloroso
ver cómo este trabajo ha sido ignorado. Al no haber sanciones ni un
seguimiento real, se está enviando un mensaje peligroso: que dañar
nuestro patrimonio sale gratis.
Un llamamiento a la responsabilidad
Nos preocupa profundamente la actitud de la Comisión Local de Patrimonio Histórico,
que tiene constancia de estas infracciones desde hace un año y no ha
actuado. Un ejemplo claro fue la instalación publicitaria conjunta de
CaixaBank y el hotel Pestana
en la Casa de la Carnicería durante las pasadas Navidades, ante la cual
no hubo posicionamiento alguno.
El patrimonio de Madrid es de todos. No podemos permitir que quienes
deben velar por su cuidado miren hacia otro lado, dejando nuestra
historia en manos de intereses comerciales.
Es hora de actuar antes de que la degradación de nuestro BIC sea total.
José Manuel Sainz del Río
socio vpmmad



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